La consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei Zavala, respondió a los partidos políticos que le reclaman explicaciones con un mensaje que apunta a la permanencia: no hay intención de dar un paso al costado.
Taddei aseguró que no rehúye la revisión pública de su gestión y que el organismo está dispuesto a someterse al escrutinio ciudadano. Sin embargo, matizó que la institución no se quedará de brazos cruzados frente a los señalamientos y que defenderá su postura con firmeza, siempre por las vías legales que marca la normatividad ante las autoridades encargadas de fiscalizar.
El mensaje busca equilibrar dos frentes. Por un lado, la presidenta del INE intenta proyectar transparencia y disposición al diálogo. Por otro, deja claro que cualquier cuestionamiento deberá procesarse mediante los canales institucionales y no a golpe de presión política.
La postura de Taddei profundiza la tensión entre el árbitro electoral y las fuerzas partidistas, que insisten en que debe rendir cuentas.
