Una combinación de sistemas invernales provoca un descenso generalizado de temperaturas en gran parte del territorio nacional, con afectaciones que van más allá del norte del país, la tercera tormenta invernal de la temporada y el frente frío número 31 avanzan de manera simultánea, generando un ambiente frío a gélido, fuertes vientos, lluvias intensas y condiciones adversas en diversas regiones.
El impacto más severo se concentra en el norte y noroeste de México, donde los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Durango enfrentan temperaturas extremadamente bajas, en estas entidades, la interacción del frente frío con el frente frío número 30, una masa de aire de origen ártico y un río atmosférico ha reforzado las condiciones invernales, con registros mínimos que podrían descender hasta los -15 grados Celsius en zonas serranas.
