Un buque petrolero cargado con gasóleo de origen ruso navega en el Atlántico bajo maniobras inusuales que apuntan a evadir los controles internacionales y desafiar el cerco energético que enfrenta Cuba. Se trata del Sea Horse, una embarcación con bandera de Hong Kong que transporta cerca de 190 mil barriles de diésel, cuyo destino inicial era La Habana, aunque su ruta ha mostrado cambios inesperados en los últimos días.
El movimiento del buque ocurre en medio de una aguda crisis energética en la isla, donde los apagones generalizados se han vuelto recurrentes y afectan a millones de habitantes. La escasez de combustible se agravó tras la interrupción de suministros provenientes de Venezuela a inicios de año, en un contexto de presión internacional que ha limitado las opciones de abastecimiento del gobierno cubano.
