El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó la posibilidad de un alto el fuego en la guerra contra Irán, pese al llamado del papa León XIV a detener la escalada y abrir un canal de diálogo en Oriente Medio.
Desde la Casa Blanca, el mandatario defendió la continuidad de las operaciones militares y dejó claro que, en su visión, una pausa en los combates no es viable en el contexto actual. “Podemos hablar, pero no vamos a detenernos. No se decreta un alto el fuego cuando se está ganando”, afirmó ante medios de comunicación.
Las declaraciones se producen en un momento de alta tensión internacional, a casi un mes del inicio del conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán. La confrontación se detonó el pasado 28 de febrero tras el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jameneí, un hecho que marcó un punto de quiebre en la ya deteriorada relación entre Teherán y Washington.
