De acuerdo con la Evaluación Nacional de Riesgo de Lavado de Dinero 2026 elaborada por el Tesoro y publicada el 6 de marzo, las organizaciones del crimen organizado contrabandean dinero ilícito a México, luego lo introducen de nuevo a Estados Unidos en vehículos blindados, declarando el efectivo como ingresos legítimos de empresas con sede en territorio mexicano.
En algunos casos el dinero se mueve para comprar armas estadunidenses, exportarlas a México y “promover campañas de terror”.
