La emergencia provocada por el fuerte terremoto que golpeó el sur de Filipinas continúa agravándose conforme avanzan las labores de búsqueda y evaluación de daños. Las autoridades confirmaron este lunes que el número de personas fallecidas ascendió a 19, mientras que al menos 12 habitantes permanecen desaparecidos en distintas zonas afectadas por el desastre natural.
Los equipos de rescate mantienen una intensa movilización en la isla de Mindanao, donde se concentró el mayor impacto del movimiento telúrico. Conforme avanzan las inspecciones entre edificios derrumbados y estructuras dañadas, aumenta la preocupación por la posibilidad de encontrar más víctimas bajo los escombros.
