La administración del presidente Donald Trump dio un nuevo paso en su política de control migratorio al iniciar procesos judiciales para retirar la ciudadanía estadounidense a personas naturalizadas que presuntamente obtuvieron ese beneficio mediante engaños o información falsa durante sus trámites migratorios.
Las acciones legales fueron presentadas ante distintos tribunales federales y están dirigidas contra 17 ciudadanos naturalizados que enfrentan acusaciones relacionadas con delitos considerados de alta gravedad. Entre los señalamientos se encuentran casos vinculados con abuso sexual contra menores, operaciones de narcotráfico y diversos esquemas de fraude financiero.
