En un contexto marcado por apagones constantes y un sistema sanitario bajo presión, el Gobierno de Japón anunció una donación de 6,5 millones de dólares destinada a instalar paneles solares en diez hospitales de Cuba. La iniciativa busca garantizar el suministro eléctrico en áreas críticas de atención médica y aliviar parcialmente los efectos de la crisis energética que afecta a la isla desde 2024.
El proyecto será ejecutado en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que fungirá como intermediario en la implementación de los recursos. Bajo el nombre “Proyecto para mejorar los equipos de energía renovable en hospitales en Cuba”, la estrategia contempla la instalación de sistemas fotovoltaicos, baterías de almacenamiento y equipos de acondicionamiento eléctrico.
El embajador japonés en la isla, Nakamura Kazuhito, destacó que la prioridad es asegurar la continuidad de los servicios médicos, particularmente en áreas sensibles como quirófanos, salas de urgencias y unidades de terapia intensiva, donde la interrupción del suministro eléctrico puede tener consecuencias graves.
