La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ordenó congelar las cuentas de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia del estado de Sinaloa, así como de los nueve funcionarios y exfuncionarios acusados, de delitos relacionados con narcotráfico por el gobierno de Estados Unidos, y también de uno de los hijos de Rocha Moya.
Al respecto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dijo este viernes que desconocía sobre el caso.
