El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió que una eventual agresión militar por parte de Estados Unidos tendría consecuencias “incalculables” y podría derivar en un escenario de violencia generalizada. En medio del aumento de tensiones entre ambos países, el mandatario calificó estas amenazas como un “crimen internacional” y subrayó que la isla está preparada para defenderse.
A través de un posicionamiento público, Díaz-Canel rechazó que Cuba represente peligro alguno para Washington o cualquier otra nación. Afirmó que su gobierno no ha tenido ni tiene intenciones ofensivas, al tiempo que acusó a Estados Unidos de sostener una política hostil sostenida durante décadas, que en los últimos meses ha recrudecido.
