Venezuela dio un paso decisivo en su estrategia para fortalecer su industria energética al autorizar a la empresa británica Shell el desarrollo de la primera fase de explotación del campo gasífero Loran, uno de los proyectos más relevantes del país por el volumen de sus reservas y su potencial para impulsar las exportaciones de gas natural.
La autorización representa uno de los movimientos más importantes dentro de la apertura del sector energético venezolano, proceso que comenzó tras la aprobación de una nueva legislación en materia de hidrocarburos, diseñada para atraer inversión privada internacional y facilitar la participación de compañías extranjeras en proyectos estratégicos.
