A unas horas del concierto masivo de Shakira en la Plaza de la Constitución, comerciantes del Centro Histórico denunciaron la imposición de un cierre anticipado de establecimientos de alimentos a partir de las 18:00 horas, medida que —aseguran— afectará de manera directa uno de los días de mayor derrama económica en el primer cuadro de la capital.
La disposición habría sido notificada por la Autoridad del Centro Histórico, encabezada por Carlos Cervantes, con la advertencia de que su cumplimiento será supervisado por el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA), organismo con facultades para imponer sanciones y clausuras en caso de incumplimiento.
El anuncio ha generado inconformidad entre propietarios de restaurantes, fondas, cafeterías y otros negocios formales que operan en la zona. Argumentan que el cierre dos horas antes del espectáculo contradice la lógica económica de un evento que atraerá a miles de personas al Zócalo capitalino y a calles aledañas. Para el sector, la concentración masiva de asistentes representa una oportunidad clave para recuperar ventas, particularmente en un contexto donde el comercio del Centro Histórico ha enfrentado retos por operativos, restricciones y competencia informal.
La presentación de la artista colombiana forma parte de una serie de conciertos gratuitos organizados en la Plaza de la Constitución, espacio emblemático que con frecuencia alberga actos culturales, políticos y celebraciones multitudinarias. En eventos de esta naturaleza, las autoridades suelen desplegar operativos de seguridad, control de aforos y regulación del comercio ambulante. No obstante, los empresarios sostienen que en esta ocasión la medida impacta principalmente a establecimientos establecidos que cuentan con permisos y cumplen obligaciones fiscales.
Desde el sector comercial se considera que la orden resulta contradictoria con la postura pública de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien ha reiterado en distintos foros su respaldo a la actividad económica formal y a la generación de ingresos para las familias capitalinas. En ese sentido, comerciantes señalan que cerrar en el horario de mayor flujo de personas no solo reduce sus ventas, sino que envía un mensaje de incertidumbre a la inversión en la zona histórica.
El Centro Histórico de la Ciudad de México es uno de los corredores turísticos y comerciales más importantes del país. Concentra miles de unidades económicas y recibe diariamente a visitantes nacionales y extranjeros. En fechas de alta convocatoria, como conciertos o celebraciones oficiales, la actividad en restaurantes y comercios suele extenderse hasta la noche para atender la demanda.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado públicamente si la decisión responde a criterios específicos de protección civil, logística o seguridad. Sin embargo, los empresarios advierten que la aplicación estricta del cierre anticipado podría traducirse en pérdidas significativas y en un nuevo episodio de tensión entre comerciantes y autoridades administrativas.
Mientras la expectativa crece por el espectáculo en el Zócalo, el debate se centra en el equilibrio entre orden público y dinamismo económico. Para quienes operan en el corazón de la capital, la jornada que debía significar reactivación y altas ventas podría convertirse en un día de restricciones y afectaciones financieras.
