* Ocho años de recorridos, escucha ciudadana y presencia territorial construyen un perfil que apuesta por estar cerca de la gente antes que buscar su voto……
Por Efraín Morales Moreno
En una época en la que buena parte de la actividad política parece despertar únicamente cuando se aproximan las elecciones, Alfredo Oropeza Méndez ha construido una narrativa distinta: la de un político que decidió permanecer en las calles, mantener el contacto con los vecinos y conocer de primera mano las necesidades de Naucalpan, incluso después de haber competido por la Presidencia Municipal.
Su principal carta de presentación no es solamente haber sido candidato del Partido Acción Nacional (PAN), sino la continuidad de sus recorridos por barrios, pueblos, colonias y fraccionamientos del municipio durante los últimos ocho años. Una presencia que busca romper con una de las críticas más recurrentes de la ciudadanía hacia la clase política: aparecer durante las campañas, prometer soluciones y desaparecer después de las urnas. Recorrer un municipio no es lo mismo que conocerlo. La diferencia está en detenerse, escuchar y reconocer que los problemas públicos no se viven de la misma manera en todas las comunidades.
En Naucalpan, las necesidades de una colonia residencial pueden ser distintas de las que enfrentan los pueblos originarios, las comunidades populares o las zonas con mayores rezagos urbanos. La seguridad, el suministro de agua, el mantenimiento de calles, el alumbrado público, la movilidad y la recuperación de espacios públicos forman parte de una agenda que exige conocimiento territorial y contacto permanente con quienes padecen estas carencias.
En ese contexto, la apuesta de Alfredo Oropeza consiste en escuchar a los vecinos directamente en sus comunidades, identificar sus principales demandas y contrastar sus testimonios con las condiciones que observa durante sus recorridos. Otro elemento que distingue el posicionamiento de Oropeza es su apuesta por recorrer un Naucalpan más amplio que los circuitos políticos y residenciales tradicionalmente identificados con el panismo.
Su presencia en zonas populares y comunidades con mayores carencias proyecta una imagen de político todo terreno, dispuesto a escuchar a ciudadanos con distintas condiciones sociales, preocupaciones y perspectivas políticas.
Conocer Naucalpan como la palma de su mano
La expresión resume la apuesta política de Alfredo Oropeza: conocer el municipio no solamente por sus mapas, cifras o resultados electorales, sino por las historias de sus habitantes, los problemas que enfrentan diariamente y las soluciones que consideran necesarias.
Ocho años de recorridos pueden convertirse en una ventaja para construir una agenda de gobierno, siempre que ese conocimiento se organice, se actualice y se traduzca en prioridades claras para cada comunidad.
En una eventual competencia por la candidatura panista a la Presidencia Municipal rumbo a 2027, ese trabajo territorial podría representar un activo relevante: el conocimiento directo de las demandas ciudadanas y la posibilidad de formular propuestas a partir de ellas, en lugar de comenzar a diagnosticar el municipio cuando la campaña ya está en marcha.
