Han pasado varios años desde el asesinato de Abril Pérez Sagaón, pero su historia continúa siendo un doloroso recordatorio de las consecuencias que pueden tener las decisiones judiciales en los casos de violencia de género.
El caso conmocionó al país no solo por la brutalidad de los hechos, sino porque la víctima había advertido en repetidas ocasiones que temía por su vida tras denunciar las agresiones de su entonces esposo, Juan Carlos García, exdirectivo de empresas como Amazon México y Elektra.
De acuerdo con las investigaciones, en enero de 2019 Abril fue atacada mientras dormía. Las agresiones le provocaron lesiones de gravedad y únicamente logró sobrevivir gracias a la intervención de uno de sus hijos, quien impidió que el ataque tuviera consecuencias fatales. Tras permanecer hospitalizada, la víctima inició un proceso legal que derivó en la acusación por tentativa de feminicidio.
Sin embargo, durante el desarrollo del procedimiento judicial, el delito fue reclasificado y la medida de prisión preventiva fue modificada, permitiendo que Juan Carlos García recuperara su libertad. Aquellas resoluciones generaron una fuerte indignación entre organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y amplios sectores de la sociedad, que cuestionaron la actuación de los impartidores de justicia.
Meses después, Abril Pérez envió un mensaje a las autoridades en el que manifestó su preocupación por su seguridad y expresó el temor de ser asesinada. Sus advertencias no fueron suficientes.
El 25 de noviembre de 2019, fecha en la que se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Abril fue atacada a balazos mientras viajaba en un vehículo por calles de la Ciudad de México. Horas más tarde perdió la vida a consecuencia de las heridas.
