Un ataque contra dos buques petroleros en aguas cercanas a la costa sur de Irak dejó al menos un tripulante muerto y provocó una intensa operación de rescate marítimo, mientras autoridades continúan la búsqueda de posibles desaparecidos en la zona.
El incidente ocurrió frente al puerto de Basora, en el Golfo Pérsico, una de las regiones más importantes para la exportación de petróleo iraquí. Tras una fuerte explosión registrada en alta mar, uno de los petroleros comenzó a arder, generando densas columnas de humo visibles a gran distancia y obligando a desplegar equipos de emergencia para controlar el incendio y evacuar a las tripulaciones.
