La ciudad autónoma de Ceuta vive horas de máxima tensión luego de que decenas de miles de personas ingresaran de forma irregular desde territorio marroquí en un lapso de apenas un día, en el episodio migratorio más grave que ha enfrentado el enclave español desde 2021. El operativo de contención, retorno y rescate se mantiene activo mientras las autoridades reconocen que el número de víctimas mortales podría seguir en aumento.
Un éxodo sin precedentes recientes
Durante la jornada del jueves, miles de jóvenes —en su mayoría de nacionalidad marroquí y argelina— se lanzaron al mar desde la localidad de Fnideq, antiguamente conocida como Castillejos, con el propósito de rodear a nado el espigón fronterizo de El Tarajal y alcanzar suelo español. Otros más optaron por forzar el paso terrestre, saltando las vallas que dividen ambos países.
El fenómeno, que había comenzado días antes como un flujo menor y aislado, se transformó en cuestión de horas en una oleada masiva que las autoridades marroquíes no lograron contener en un primer momento. Los cálculos oficiales del gobierno español sitúan en alrededor de 50 mil el número de personas que cruzaron de manera irregular hacia Ceuta durante ese periodo, aunque el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, llegó a hablar de una cifra cercana a los 60 mil, equivalente a más de la mitad de la población censada del enclave.
