Colombia atraviesa uno de los episodios más devastadores en materia de desastres naturales de los últimos años. El movimiento telúrico registrado la mañana del lunes, con una magnitud de 7,4 grados, dejó un saldo que ya supera los 200 fallecidos y cientos de heridos repartidos en distintas regiones del occidente y centro del territorio nacional. Las autoridades advierten que el número de víctimas continuará en aumento en la medida en que avancen las labores de búsqueda entre los escombros.
El epicentro del sismo se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad estimada entre 82 y 96 kilómetros. Se trata, según coinciden distintos análisis técnicos, del temblor de mayor intensidad que ha experimentado el país en la última década, superando ampliamente los sismos que solían presentarse en esta región marcada por la actividad tectónica de los Andes y la subducción de la placa de Nazca.
