Washington confirmó su disposición a canalizar mil millones de dólares hacia Colombia como parte de un renovado paquete de cooperación en seguridad, coincidiendo con la llegada al poder de Abelardo de la Espriella, quien juró como presidente este viernes en medio de un giro notorio en las relaciones bilaterales con Estados Unidos.
Un anuncio que marca distancia con el pasado reciente
El Departamento de Estado informó que, en conjunto con el Congreso estadounidense, prevé formalizar el desembolso como columna vertebral de una alianza que busca consolidar objetivos compartidos entre ambos gobiernos. El texto oficial reivindica ese respaldo como un pilar de la relación que se inaugura con la nueva administración colombiana.
El mensaje contrasta de forma evidente con el clima de tensión que predominó durante buena parte del mandato de Gustavo Petro, cuyo choque reiterado con Donald Trump había enfriado el vínculo entre Bogotá y Washington. Con la salida de Petro y la llegada de un mandatario abiertamente cercano al presidente estadounidense, la relación bilateral parece encaminarse hacia una etapa de mayor sintonía.
