La tensión en Medio Oriente registró este martes 17 de marzo un nuevo y peligroso repunte, con ataques simultáneos en distintos frentes que reflejan una creciente expansión del conflicto. Israel, Líbano, Irán e Irak se convirtieron en escenarios de una jornada marcada por ofensivas militares, bombardeos selectivos y acciones que involucran tanto a actores estatales como a grupos armados aliados.
En el norte de Israel, el grupo chií libanés Hezbolá lanzó una ofensiva compuesta por decenas de cohetes y drones dirigidos a diversas localidades cercanas a la frontera. Las sirenas de alerta se activaron en zonas como Galilea Occidental, así como en ciudades como Nahariya y Kiryat Shmona, obligando a la población a resguardarse. Los sistemas de defensa aérea israelíes interceptaron varios de los proyectiles en pleno vuelo, generando explosiones visibles en el cielo.
