El gobierno estadounidense endureció este lunes su ofensiva contra la isla al colocar en su lista negra al Ministerio de Turismo cubano junto con otras nueve entidades vinculadas al Estado, en una jugada que profundiza la asfixia financiera que ya padece la economía caribeña.
La medida forma parte de la estrategia sostenida por la administración de Donald Trump para debilitar al aparato gubernamental cubano, tanto dentro de sus fronteras como en su capacidad de operar más allá de ellas. Según lo comunicado por el Departamento de Estado, el propósito detrás de estas designaciones es frenar lo que califican como conductas nocivas del liderazgo de la isla dentro del continente americano.
Entre los blancos de esta ronda de castigos figura Enetec, S.A., firma estatal encargada de mover combustibles en operaciones de compra, venta e intercambio internacional. También cayó bajo sanción Coreydan S.A., compañía que se dedica a traer hidrocarburos con precios preferenciales desde territorio mexicano, un mecanismo que ha sido clave para sostener el abastecimiento energético cubano en medio de las restricciones existentes.
