El invierno más severo de la temporada mantiene en alerta a Estados Unidos tras dejar al menos 34 personas fallecidas y provocar un impacto generalizado en la vida cotidiana, justo cuando los servicios meteorológicos advierten sobre la posible llegada de una nueva megatormenta que podría agravar la situación durante el fin de semana.
El sistema invernal se desplazó desde el sur hacia el noreste del país, extendiendo nieve, hielo y temperaturas extremas en amplias regiones, el fenómeno paralizó carreteras, obligó al cierre de escuelas y oficinas públicas, y saturó a los servicios de emergencia con cientos de reportes por choques vehiculares, personas atrapadas y fallas en la red eléctrica, en varios estados, las autoridades declararon condiciones peligrosas para la movilidad y pidieron a la población permanecer en casa.
