La tensión en Medio Oriente escaló a un nuevo nivel luego de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán lanzara una advertencia directa: la etapa de contención terminó y el país atacará infraestructura energética clave perteneciente a Estados Unidos y a sus socios regionales.
«La contención ha terminado»
En un comunicado difundido por medios estatales iraníes, el CGRI aseguró que sus fuerzas golpearán instalaciones vinculadas a intereses estadounidenses de forma tal que Washington y sus aliados queden privados del suministro de petróleo y gas de la región durante varios años. Entre los países mencionados como potenciales blancos de represalia se encuentran Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Kuwait, Baréin y Catar, todos considerados socios estratégicos de Estados Unidos en la zona.
