Irán rechazó la propuesta impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin al conflicto en curso, al considerarla desproporcionada y alejada de la realidad en el terreno. En respuesta, el gobierno iraní delineó sus propias condiciones, endureciendo su postura en medio de una escalada que se acerca ya a un mes de duración.
De acuerdo con información difundida por medios oficiales iraníes, la iniciativa estadounidense —compuesta por varios puntos enfocados en limitar el programa nuclear y el desarrollo de misiles balísticos de Teherán— fue enviada a través de canales diplomáticos indirectos. Sin embargo, la República Islámica la desestimó al considerar que no refleja el equilibrio actual del conflicto ni las pérdidas estratégicas de Washington en la región.
