La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a dispararse este sábado luego de que el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtabá Jamenei, ratificara públicamente su intención de vengar la muerte de su padre y antecesor, Alí Jamenei, asesinado en un ataque conjunto de Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero, en el origen del conflicto que aún sacude Oriente Medio.
En un comunicado difundido a través de redes sociales, el hijo del fallecido líder supremo —quien resultó gravemente herido en el mismo bombardeo que acabó con la vida de su padre y no ha vuelto a aparecer en público desde entonces— fue categórico: «Prometemos vengar tu sangre pura, y la sangre de todos los mártires de estos criminales y desgraciados asesinos. Esta venganza es lo que clama nuestro pueblo, y debe ser realizada».
El mensaje llega apenas horas después de que Donald Trump publicara en sus redes sociales una de sus advertencias más duras hasta la fecha. El mandatario estadounidense aseguró tener mil misiles armados y apuntando directamente al territorio iraní, con miles más listos para ser desplegados en caso de que el liderazgo de Teherán intente concretar un atentado contra su persona. «Ya he dado las órdenes, y el Ejército estadounidense está preparado, dispuesto y capaz de, durante al menos un año, destruir y diezmar completamente todo el territorio de Irán», escribió, cerrando el mensaje con una invocación religiosa que ha repetido en distintas ocasiones desde el inicio de la guerra.
