Audios filtrados, testimonios incorporados a investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) y documentos decomisados por autoridades estadounidenses han puesto bajo escrutinio las relaciones de personas cercanas a Andrés Manuel López Beltrán con operadores señalados por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Los señalamientos abarcan operaciones relacionadas con combustible y suministro de balasto, e incluyen grabaciones atribuidas a Jorge Amílcar Olán Aparicio, identificado en investigaciones periodísticas como amigo y operador cercano de Andy y Gonzalo “Bobby” López Beltrán.
El 17 de agosto, la FGR informó que no cuenta con “ningún dato de prueba con la fuerza legal necesaria para iniciar una indagatoria” contra el hijo de un expresidente por delitos en materia de hidrocarburos. La periodista Peniley Ramírez declaró posteriormente en entrevista que, “Es un desmentido que no es desmentido”. Añadió: “La fiscalía no dice que no tiene indicios o testimonios, dice que lo que tiene no tiene la fuerza de prueba suficiente. En el ánimo de desmentir, la fiscalía termina confirmando que sí tienen algo”.
