A pocos días de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA, el magisterio disidente ha intensificado sus presiones, exigiendo la derogación tajante de las disposiciones legales en materia educativa que, según el gremio, mantienen un carácter punitivo.
La presidenta Claudia Sheinbaum, por su parte, reconoció la existencia de mesas de diálogo, pero subrayó la complejidad de atender todas las demandas bajo las actuales restricciones presupuestales.
