A tres meses del derrame petrolero que Pemex primero negó y después terminó por reconocer, nuevas imágenes satelitales vuelven a poner bajo lupa la versión oficial de que la situación se encuentra controlada, pues en la zona marina de Cantarell siguen apareciendo manchas compatibles con crudo, visibles desde el espacio.
Imágenes satelitales de Sentinel-1 y Sentinel-2 revisadas por ex trabajadores de Pemex muestran remanentes compatibles con hidrocarburo en la zona de Cantarell; el hallazgo contradice la narrativa de control del derrame y apunta a una contaminación residual, dispersa y aún activa en el Golfo de México.
