La actividad económica de México se mantiene débil a casi dos años del inicio de la actual administración, con perspectivas de crecimiento limitadas ante la incertidumbre, una menor inversión pública y mayores presiones sobre las finanzas públicas, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).
De acuerdo con el análisis del organismo, la debilidad económica responde tanto a factores externos, como la política comercial de Estados Unidos, y a elementos internos, entre los que destacan la incertidumbre generada por la reforma judicial, la prevalencia de altos niveles de violencia e inseguridad y las dudas sobre la suficiencia de infraestructura energética e hídrica para el futuro.
