En lo que va del año, 21 ciudadanos estadounidenses han muerto en México, la mayoría en hechos vinculados a la violencia del crimen organizado, una cifra que supera las 13 bajas mortales registradas por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos durante el mismo periodo en la guerra contra Irán, según datos oficiales de U.S. Citizen Deaths Overseas y del Pentágono. El contraste incluye también el número de heridos en Medio Oriente: la “Operación Furia Épica” deja más de 300 militares lesionados, de acuerdo con el Sistema de Análisis de Bajas de la Defensa. Entre esos heridos se clasifica al menos a cuatro soldados de origen mexicano. En México, los decesos de ciudadanos estadounidenses se asocian principalmente con agresiones con armas de fuego. Los registros ubican a Tijuana (Baja California) y Ciudad Juárez (Chihuahua) como las ciudades con más casos, aunque también se reportan muertes en otras entidades, como Baja California Sur, Jalisco y Guanajuato.
