El gobierno federal claudicó en su meta inicial de generar el 45 % de la electricidad con fuentes limpias para 2030, bajando el listón a un 38 %.
Esta nueva cifra no solo representa una caída del 7% respecto al objetivo planteado el primer día del actual sexenio, sino que deja al país por debajo de los compromisos internacionales pactados en el Acuerdo de París, donde originalmente México asumió el reto de alcanzar un 43% de generación de energía limpia para el año 2030.
