El gobierno de Estados Unidos desplegó su golpe más amplio hasta ahora contra el Cártel Jalisco Nueva Generación. A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), el Departamento del Tesoro colocó en su lista negra a más de medio centenar de personas y empresas mexicanas señaladas de sostener el andamiaje financiero y operativo de la organización. El objetivo declarado es cortar de raíz sus fuentes de ingreso y desarticular la cadena de mando que sobrevivió a la muerte de su fundador.
