Cinco cuerpos fueron extraídos de un pozo de riego abandonado en los límites de los municipios de Villagrán y Santa Cruz de Juventino Rosas, en Guanajuato, entidad que ocupa el primer lugar nacional en homicidios dolosos y donde crecen los hallazgos de fosas clandestinas, la recuperación de los cadáveres, dos mujeres y tres hombres, expone una vez más la crisis de desapariciones en la región, según informes de autoridades estatales y colectivos de búsqueda de personas.
El hallazgo ocurrió tras varios reportes ciudadanos sobre olores nauseabundos provenientes del pozo. Grupos de búsqueda y personal de la Fiscalía General del Estado acudieron a la zona de sembradíos, apoyados por la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y Protección Civil estatal. Desde el lunes 13 de abril, los trabajos se concentraron en la extracción de los cuerpos, afectados por la dificultad del terreno y la profundidad del pozo.
