El senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez rompió cuatro meses de silencio público este lunes al presentarse ante medios de comunicación en las instalaciones del Senado de la República, donde defendió palmo a palmo su inocencia frente a los señalamientos que el gobierno de Estados Unidos formuló en su contra desde el pasado 29 de abril.
El legislador, quien recientemente decidió separarse de la bancada de Morena para ejercer su cargo de manera independiente, explicó primero por qué había permanecido alejado de las sesiones legislativas durante el receso. Señaló que, aunque fue designado integrante de la Comisión Permanente, el coordinador parlamentario Ignacio Mier optó por no convocarlo a las reuniones. Aclaró que esa ausencia de los pasillos del Senado no significó abandono de funciones: como presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, aseguró haber trabajado en la elaboración de 22 dictámenes durante ese periodo, mientras permanecía en Culiacán acudiendo regularmente a su oficina.
Sobre el fondo del escándalo que lo mantiene bajo escrutinio, el senador fue enfático en descartar cualquier vínculo con estructuras del crimen organizado. Sostuvo que el expediente difundido por autoridades estadounidenses no ha sido respaldado hasta ahora con evidencia alguna, y reiteró que la Fiscalía General de la República mantiene abierta una investigación paralela ante la cual ya compareció de forma voluntaria. Insistió en que seguirá presentándose cuantas veces sea citado, sin apoyarse en el fuero que lo protege como legislador.
