Por ROBERTO MELENDEZ S.
Con 75 años a cuestas, más de dos meses de confinamiento en el centro federal de readaptación social de Almoloya, un viaje carretero de 40 horas, varias de ellas esposado de manos y pies, y una salud quebrantada por el asma, la presión alta y otros padecimientos, Ernesto Ruffo Appel llegó por fin a su domicilio en Ensenada. Ahí entonó, parodiando el corrido del Caballo Blanco de José Alfredo Jiménez, el corrido del Hombre del Cabello Blanco, que salió del penal de Almoloya para llegar a Ensenada, donde enfrentará, bajo prisión domiciliaria, juicio penal por delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos.
