Durante una manifestación, activistas intervinieron con pintura roja el Monumento a la Familia en Mazatlán, como símbolo de la sangre, el dolor y la ausencia que viven cientos de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos.
Con esta acción, los manifestantes exigieron respuestas de las autoridades, avances en las investigaciones y justicia para quienes continúan enfrentando la incertidumbre de no saber dónde están sus familiares. 

La protesta ha generado diversas reacciones entre la ciudadanía y un intenso debate en redes sociales sobre la crisis de desapariciones y las formas de exigir atención a esta problemática.
