El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, desató una nueva polémica al defender el adelanto del cierre del ciclo escolar al 5 de junio, con un argumento que, lejos de fortalecer la política educativa, deja al descubierto las deficiencias estructurales del propio sistema que encabeza.
Durante una reunión extraordinaria con autoridades educativas estatales, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) afirmó que, en los hechos, después del 15 de junio las escuelas dejan de cumplir una función pedagógica real y operan únicamente para cubrir procesos administrativos. La declaración no sólo busca justificar un recorte de casi 40 días de clases, sino que evidencia que el sistema educativo permite —y normaliza— semanas completas sin aprendizaje efectivo.
