Esta semana la agencia calificadora Moody’s Ratings redujo la calificación crediticia de México de Baa2 a Baa3 por la debilidad fiscal del país y un débil crecimiento de la economía; la perspectiva pasó a ‘estable’ desde ‘negativa, lo que significa que esta degradación del país la pone a un paso de ingresar a un territorio especulativo, pues tendría “bonos basura”, en ese sentido, la calificación ofrece un semáforo al mercado sobre qué tan probable es que un país pague sus deudas.
«La baja de las calificaciones a Baa3 refleja un debilitamiento sostenido de la fortaleza fiscal que se aceleró en 2024 y que esperamos que persista, ya que la rigidez del gasto, una base de ingresos estrecha y el continuo apoyo a Petróleos Mexicanos (Pemex) limitan la capacidad del gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento», señaló la agencia calificadora en un comunicado.
