México cerró el primer semestre de 2026 en una posición inédita: se convirtió en el principal proveedor de bienes para Estados Unidos, superando a China, que retrocedió hasta ubicarse entre el cuarto y quinto lugar de los socios comerciales de esa nación. Un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad detalla que cerca del 88% de las exportaciones mexicanas hacia territorio estadounidense cumplen actualmente con las reglas de origen del T-MEC, lo que ha reducido de manera significativa la exposición arancelaria del país frente a sus competidores directos en el comercio global.
De acuerdo con esas cifras, apenas 16% del valor de las exportaciones mexicanas queda sujeto al pago de aranceles, un porcentaje considerablemente menor al que enfrentan otras economías relevantes: China concentra 83% de su comercio bajo condiciones arancelarias, Japón 79%, Alemania 67% y Vietnam 45 por ciento. En términos prácticos, esto significa que 84% del valor total exportado por México permanece protegido gracias al tratado comercial de América del Norte, una ventaja que ningún otro socio importante de Washington logra igualar en la actualidad.
