Las plantas coquizadoras de Pemex le han provocado varios dolores de cabeza a pesar de las millonarias inversiones que ha hecho para reconfigurar las refinerías.
Las refinerías de Cadereyta, Minatitlán, Madero y Dos Bocas han registrado en los últimos años paros técnicos e incidentes por fallas en sus coquizadoras, lo que ha derivado en una menor producción de combustibles de alto valor.
