El malestar de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social con la dirigencia de su sindicato dejó de ser un episodio aislado y se convirtió en un movimiento de alcance nacional. Este fin de semana discuten cómo endurecer sus acciones, con la mirada puesta en el 14 de octubre.
Frente al acceso principal de las oficinas centrales del Instituto, en Paseo de la Reforma, se reunieron en asamblea sindicatos independientes, profesores disidentes y colectivos sociales. Analizan convocar ese día a una marcha nacional, con movilizaciones simultáneas en los estados. La mayoría de las intervenciones coincidió en la necesidad de cerrar filas entre sectores y de rechazar cualquier consulta manipulada que lesione sus derechos laborales y salariales.
