En Michoacán, Sinaloa, Guerrero, Tamaulipas y Guanajuato transcurre una tragedia que ha dejado de ser noticia de primera plana y reclaman más que un plan de seguridad, un ruptura institucional de parte del gobierno federal, en opinión de expertos.
Resaltaron que, durante 2025, estas entidades dejaron de ser preludio de una solución, y se convirtieron en la consolidación de estructuras criminales que han aprendido a coexistir con el Estado.
Este patrón histórico sugiere que 2026 verá enfrentamientos más agresivos, no una pacificación, advirtieron.
