Por un lado todavía resuenan las palabras del expresidente AMLO con su política de «abrazos, no balazos», que solo sirvieron para apoyar y facilitar el trabajo de la delincuencia organizada que se apropió del país, y por el otro, destaca el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a bajar el gasto militar, pero ni uno ni otras propuestas han sido escuchadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), que multiplicó sus compras de armas al extranjero, por lo que, desde 2023 la importación de armamento del Ejército creció 285%, su nivel más alto.
Según revelan documentos consultados en Transparencia, a partir del 2023, el Gobierno mexicano disparó la compra de armas y municiones por parte del Ejército, según se reserva en un análisis de las importaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional.
