La falsificación de medicamentos se ha convertido en una nueva vía de negocio para el crimen organizado, particularmente en el caso de fármacos oncológicos que, por su alto costo, pequeño volumen y facilidad de manipulación resultan atractivos tanto para su adulteración como para su venta ilegal.
De acuerdo con la investigación La medicina del millón realizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) con participación del diario El País, se ha documentado la expansión de un ecosistema criminal dedicado a la producción, importación y distribución de medicamentos falsos, el cual se habría multiplicado por cinco desde 2018.
