La corrupción alcanzó niveles insospechados durante la gestión del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, en los penales estatales de Sinaloa, en donde se realizaban visitas conyugales fuera de horario, entrada de equipos de internet satelital Starlink, refrigeradores, e incluso, camionetas con docenas de cajas sin revisar, son algunas de las irregularidades que jefes y custodios permitían que ingresaran en penales a cambio de sobornos cuando estaba de secretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, ambos acusados por el gobierno de Estados Unidos de presuntos nexos con el narco.
