El hantavirus, un patógeno de alcance mundial transmitido principalmente por roedores, ha vuelto al centro de la atención internacional tras recientes casos que evidencian su potencial letal. Aunque su presencia se extiende por todos los continentes, especialistas coinciden en que se trata de una enfermedad poco común y con una capacidad limitada de propagación entre personas.
Existen múltiples variantes de hantavirus, cuya distribución geográfica determina tanto su comportamiento como las enfermedades que provoca. Este virus debe su nombre al Río Hantan, donde fue identificado durante la Guerra de Corea, luego de que miles de soldados enfermaran tras entrar en contacto con el agente infeccioso. Desde entonces, su estudio ha permitido comprender mejor sus mecanismos de transmisión y sus efectos en la salud humana.
