Tras las recientes reuniones del Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Vacunas (SAGE), celebradas en marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó sus directrices sobre la inmunización a nivel global, en particular sobre el COVID-19.
Para combatir la mortalidad persistente en sectores específicos, la OMS recomienda establecer vacunaciones rutinarias cada seis meses para los grupos considerados de alto riesgo. Esta medida busca mantener niveles óptimos de protección en: personas mayores, especialmente aquellas con patologías previas significativas o altos índices de obesidad; residentes en centros de cuidados prolongados o residencias de ancianos y personas inmunodeprimidas, ya sea de forma moderada o grave.
