La escalada militar entre Israel y el movimiento chiíta Hezbolá ha dejado al menos 217 muertos y cerca de 800 heridos en Líbano desde el lunes, en medio de una campaña aérea que ha provocado además el desplazamiento masivo de cientos de miles de civiles. La ofensiva forma parte de una nueva fase del conflicto regional que involucra también a Irán y que amenaza con ampliar aún más la guerra en Medio Oriente.
Las autoridades sanitarias libanesas informaron que la cifra de víctimas fatales alcanzó los 217 fallecidos y 798 heridos tras varios días de bombardeos intensos. El balance representa un fuerte incremento respecto al recuento anterior, que registraba poco más de un centenar de muertos y más de seiscientos lesionados, lo que evidencia la magnitud de la ofensiva aérea.
