Lo que comenzó como un acto de justicia territorial en San Salvador Atenco, Estado de México, terminó con una de las declaraciones más contundentes que la presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho frente a la presión de Estados Unidos — sin mencionar el caso Rocha Moya ni una sola vez. Durante la segunda fase del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña, en la que el gobierno federal devolvió 54.5 hectáreas al ejido de la comunidad, Sheinbaum aprovechó el contexto histórico del acto para lanzar una advertencia que difícilmente puede leerse sin pensar en el momento político que vive México con Washington.
