El empresario Alex Saab, señalado por años como uno de los operadores financieros más cercanos al depuesto Nicolás Maduro, cambió este martes su declaración ante la justicia estadounidense y aceptó su responsabilidad en un esquema de lavado de dinero que involucró contratos públicos venezolanos. La audiencia se realizó en la Corte del Distrito Sur de Florida, en Miami, ante la jueza Kathleen M. Williams, quien recibió formalmente el nuevo planteamiento del acusado.
Hasta hace apenas unas semanas, Saab mantenía una postura de inocencia frente a los cargos federales que se le imputaban. Ese giro se produjo tras un acuerdo negociado con la fiscalía estadounidense, cuyos términos específicos no han trascendido públicamente. Durante la comparecencia, el empresario reconoció ante la corte su participación en una conspiración para lavar dinero y ejecutar transacciones financieras ilícitas, y sostuvo que su decisión de declararse culpable fue voluntaria, sin presiones ni amenazas de por medio.
