La visita del director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, a Cuba este jueves ha elevado la tensión en uno de los momentos más complejos de la relación entre La Habana y Washington. El movimiento ocurre en medio de una crisis energética sin precedentes en la isla y bajo un clima de presión política creciente por parte de Estados Unidos.
Hasta ahora, no se han dado a conocer detalles oficiales sobre la agenda del funcionario estadounidense. Sin embargo, su presencia en territorio cubano —inusual por su naturaleza— ha despertado especulaciones sobre posibles contactos reservados o gestiones en materia de seguridad e inteligencia, en un contexto marcado por la desconfianza mutua.
